Município de Faro

Las playas y la Ría Formosa, donde aletean los flamencos, forman la frontera con el mar.

En los campos llanos, la silueta del caserío de Faro, el verde de las huertas cultivadas en los fértiles terrenos, y los armazones de las norias que extraían el agua fresca y saludable, herencia de los moros. Colinas suaves en forma de anfiteatro, donde crecen los árboles frutales, enmarcan el paisaje. Aldeas, donde la vida tiene el ritmo tranquilo de siglos atrás, muestran tesoros artísticos y testimonian la magnificencia de los nobles romanos. Éstos son los encantos de Faro y de su municipio, punto de partida de fabulosos viajes de descubrimientos. La Câmara Municipal de Faro y beneficiario del proyecto ODYSSEA BLUE HERITAGE.

Historia de Faro

El área lagunar de la Ría Formosa atrajo la presencia humana desde el Paleolítico hasta el final de la prehistoria. En ese tiempo surge una ciudad – Ossonoba, importante centro urbano durante el período de ocupación romana que, de acuerdo con los estudiosos, fue el origen de la actual ciudad de Faro.

Sede del obispado a partir del siglo III y durante el período visigótico, Ossonoba mantiene con el dominio árabe, iniciado en el siglo Vlll, su posición como la localidad más importante del extremo sudoeste de la península.

Capital de un efímero principado independiente en el siglo IX, la ciudad es fortificada con un cinturón de murallas y el nombre de Ossonoba empieza a ser sustituido por el de Santa María, a la que más tarde se une la designación de Hárune, que dio origen a Faro

 

Después de un atribulado período provocado por la inestabilidad política y militar islámica, Faro es incluida, en 1249, en el territorio portugués, completando el ciclo de reconquista cristiana del espacio geográfico que es hoy Portugal.

En los siglos siguientes, Faro se vuelve una ciudad próspera, debido a su posición geográfica, al puerto seguro, y a la explotación y el comercio de la sal y de los productos agrícolas del interior algarvio aumentados con los Descubrimientos. Tiene durante ese período una importante y activa colonia judía que imprime en la localidad el primer libro portugués al final del siglo XV.

Como reconocimiento del crecimiento de la ciudad, el rey D. Manuel, promueve en 1499 una importante modificación urbanística con la creación de nuevos equipamientos – un hospital, la Iglesia del Espírito Santo (más tarde reconstruida y administrada por la Misericórdia), la aduana, una carnicería, etc. – fuera de las alcaicerías y junto a las costas. En 1540, Faro es elevada a ciudad y, en 1577, la sede del obispado del Algarve, transferida desde Silves. El saqueo e incendio por las tropas inglesas del Conde de Essex en 1596, dañaron murallas e iglesias, empobreciendo la ciudad.
Los siglos XVII y XVIII constituyen un período de expansión para Faro, cercada por una nueva línea de murallas durante el período de la Guerra de Restauración (1640/1668), que comprenderá el área edificada y los terrenos de cultura, en un extenso semicírculo frente a la Ría.

Hasta finales del siglo XIX, la ciudad se mantiene dentro de esos límites. Su gradual crecimiento tiene un mayor auge durante las últimas décadas.

 

Descargas

FOLLETO FARO

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MAPA FARO

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